Los otros tipos de violencia machista

Organizaciones feministas advierten la importancia de poner el foco en las violencias psicológica, sexual, patrimonial y simbólica, que son agresiones culturales cotidianas invisibilizadas y que en muchos casos desembocan en el maltrato físico y su peor consecuencia, el femicidio.

Sebastián Osinaga

Lomas de Zamora, junio 02 (junio) – Las mujeres son expuestas día a día a la violencia machista, que no se expresa sólo en su forma más brutal, que es la agresión física: los diferentes modos en que se las maltrata pueden surgir de acciones cotidianas que son normalizadas, como una escena de celos, un ahorro escondido o el talle de un pantalón que no entra.

La ley nacional 26.485, sancionada en 2009, especifica en su artículo quinto diferentes formas de violencia hacia la mujer: la violencia física, la más extrema de todas; la psicológica, con la que muchas mujeres conviven a diario; la sexual, que depende necesariamente de la dos anteriores; Económica y patrimonial, que atenta contra la independencia de las mujeres; y la simbólica, presente en la gran mayoría de los productos culturales que imponen un modelo ideal de femineidad.

Raquel Vivanco, coordinadora nacional de la organización feminista Mujeres de la Matria Latinoamericana (MuMaLá), en charla con AUNO, resaltó que “si bien se contemplan varios tipos de violencia contra la mujer en la ley, no tienen una figura penal propia; en tanto, las violencias del tipo material y simbólica no son prácticamente tomadas en cuenta por los organismos del Estado dedicados a la lucha contra la misoginia”.

“La violencia contra la mujer, como bien aclara la ley, no abarca solamente los actos físicos y psicológicos, también incluye a lo económico, como cuando en una pareja a la mujer le controlan los gastos, le pagan menos o directamente la hacen trabajar en negro, que en la Argentina son las afectadas por esta práctica”, apuntó Vivanco.

Por otra parte, la ley contra la violencia de género no contempla “la violencia social a la que están sometidas las mujeres en relaciones opresivas, al ser aisladas, sin poder tener vínculos con otras personas, controladas con quién hablan, qué hacen o dejan de ser”, denuncia Natalia Valle, coordinadora de MuMaLá Lomas de Zamora.

“La violencia simbólica que hace mención la ley, para el colectivo feminista es una cuestión central para poder combatir el machismo dentro de la sociedad y concientizar sobre la imagen distorsionada que se difunde de la mujer en el discurso mediático, que influencia en gran medida el accionar de la comunidad”, reflexionó Valle.

En el artículo sexto de la ley 26.485 distingue varios tipos de modalidades en que se manifiestan los distintos tipos de violencia contra las mujeres en los diferentes ámbitos en los que detalla; del tipo doméstica, ejercida por algún integrante familiar; institucional, cuando se les niega los derechos desde el Estado; laboral, no solo referida a lo económico y de competencia profesional, sino también al hostigamiento en la relaciones laborales.

También figura la obstétrica, cuando se deshumaniza al parto y cuando el personal de salud comete abusos en el trato; contra la libertad reproductiva, cuestión central en el debate sobre el aborto; y la mediática, sobre aquellos mensajes que circulan que propagan y reivindican la desigualdad.

“Que el aborto siga siendo ilegal en el país, es una forma de violentar los derechos porque atenta contra la soberanía del cuerpo y la capacidad de decisión de la mujer en un aspecto muy íntimo de la vida personal”, consideró Violeta Tamayo, dirigente de la agrupación Pan y Rosas.

Otro fenómeno que surge desde el “mundo empresarial” es el denominado “*impuesto rosa*” que es el “valor adicional que tienen los productos orientados al público femenino”, en cuanto un artículo sea, por ejemplo, un desodorante, su versión “femenina” puede llegar a costar hasta un 10 por ciento más que la versión “masculina”, cuestionó Tamayo.

La lucha por la igualdad de género no tiene que limitarse solo a combatir su forma más letal como lo es el femicidio, ese hecho es solo la consecuencia de una larga cadena de causas que a diario la sociedad invisibiliza, como lo son el destrato social, el económico y el familiar.

AUNO 02-06-2017
SO-AFG

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